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organizaciÓn de los recursos humanos

Ante la complejidad de variables que conforman una adecuada gestión de las posibles situaciones de emergencia, a los centros educativos  les cuesta extraer recursos, tanto económicos como humanos,  para dedicarlos a funciones que no se entienden como primordiales.  En algunos casos la falta de recursos económicos, que imposibilita la adquisición de los medios técnicos indispensables para afrontar este tipo de situaciones, y en otros casos la falta preparación de los trabajadores, por desconocimiento o falta de formación e información en la materia,  hacen que los centros escolares no dispongan de la estructura organizativa necesaria para afrontar las  situaciones de emergencia que pudieran ocurrir en ellos.

La implantación de un SISTEMA DE ORGANIZACIÓN EFICAZ, que logre coordinar y articular los medios disponibles,  consigue:

  1. Una disminución sustancial de accidentes e  incidentes, al tener previstas las medidas preventivas necesarias para evitar la aparición de las posibles situaciones de emergencias.
  2. Una mejor respuesta ante la situación de emergencia, si ésta finalmente llega a producirse, debido:
    • A la preparación y entrenamiento de medios humanos, que sepan cómo actuar ante situaciones de emergencia.
    • La disponibilidad de medios técnicos adecuados.

 

Como hemos descrito a lo largo de este CD, es responsabilidad de las Administraciones educativas de las distintas CCAA, en el caso de los centros de titularidad pública, y de los empresarios, en el caso de los centros privados y concertados, establecer los sistemas de gestión u organización que consideren necesarios para la correcta realización de estos planes de autoprotección.  Nosotros queremos hacer hincapié en algunos aspectos relacionados con la organización de los recursos humanos que nos parecen interesantes.

 

COMPROMISO DEL TITULAR DE LA ACTIVIDAD Y LA INTEGRACIÓN DE LA PREVENCIÓN

El compromiso visible, por parte de quien ostenta la responsabilidad, posibilita la credibilidad del proyecto y es la base sobre la que el resto de los componentes de la comunidad educativa pueden interiorizar y asumir las funciones y responsabilidades de los planes de autoprotección.  Debe quedar perfectamente claro y definido:

  1. La importancia que se otorga a la seguridad de las personas que ocupan sus centros de trabajo.
  2. Los recursos, técnicos y humanos, necesarios a tal fin.
  3. Las  funciones y responsabilidades, que de forma inequívoca, deben asumir  cada miembro de  los centros educativos. 

 

ORGANIZACIÓN DE LOS RECURSOS HUMANOS: EQUIPOS DE EMERGENCIA

Constituyen el conjunto de personas especialmente entrenadas y organizadas que actuarán, si es necesario,  en caso de emergencia.

Para ello deberán:

  • Estar informados de la dotación de medios de que se dispone y cómo utilizarlos eficazmente.
  • Entrenadas a fin de optimizar su eficacia.

La responsabilidad de esta formación recae:

  • En el Empresario, en el caso de colegios privados o concertados.
  • En la Administración Educativa con competencias en la materia, para el caso de colegios de titularidad pública.

El director/a del colegio, como representante de la Administración, tiene la responsabilidad de aplicar estos principios, pero sin olvidar que es la citada Administración quien debe proporcionarle las instrucciones concretas y los medios  adecuados para llevar a cabo esta función.

El personal que trabaje en los centros, tendrá la obligación de participar, en la medida de sus capacidades, en el Plan de Autoprotección y asumir las funciones que les sean asignadas en dicho Plan.

Los equipos se denominarán en función de las acciones que deban desarrollar sus miembros. Aquí hemos introducido una variación al documento original del Ministerio del Interior, adecuándola a las características de los centros docentes.

Jefe de Emergencia (J.E.)

Es la máxima autoridad en el centro durante las emergencias. Generalmente será el director o directora del centro, o algún miembro del equipo directivo:

  • Es la máxima autoridad.
  • Decidirá las actuaciones a realizar.
  • Actuará como interlocutor con las ayudas externas (bomberos, policía, etc.). Dispondrá de un listado del personal y será informada de todas las incidencias.
  • Debe estar permanentemente localizable.

 

Equipos de Primera Intervención (E.P.I.)

Su cometido principal será combatir conatos de incendio con extintores portátiles (medios de primera intervención) en su zona de actuación (clase, planta, sector, etc.).

Todos los profesores deben poder actuar como EPI, debiendo poseer formación, teórica y practica, en técnicas de extinción. Principalmente en utilización de  extintores portátiles y sistemas fijos de extinción.

Para una mayor seguridad y eficacia, se recomienda que actúen en parejas. Un EPI debe intentar atajar un conato de incendio siempre que no ponga en peligro su propia integridad. De no ser posible una extinción segura, debe desistir en su intento y llamar a los servicios de extinción externos; bomberos.

Si no pueden controlar el incendio deben pulsar la señal de alarma para que se produzca la evacuación inmediata del centro. Es recomendable tener timbres de alarma en todas las plantas del colegio. Si no fuera así hay que diseñar otro mecanismo alternativo de notificación de alarma:

  • A través de teléfonos móviles.
  • Campanas.
  • Medios humanos, etc.

 

Responsable de planta o Jefe de planta

Normalmente será el profesor o profesora que ocupe el aula más lejana de la salida de la planta. Entre sus misiones fundamentales destacan:

  • Preparar la evacuación, entendiendo como tal la comprobación de que las vías de evacuación están expeditas.
  • Dirigir el flujo de evacuación. Se asegurará de que todas las puertas y ventanas estén cerradas. Así se consigue sectorizar el espacio y disminuir el aporte de oxígeno lo que dificulta la expansión del incendio.
  • Será la máxima autoridad en el punto de emergencia.
  • Debe informar al Jefe de emergencia sobre la evolución de la incidencia.

 

Responsable de avisar a los servicios de extinción externos

Se decidirá la persona responsable de avisar a los servicios de extinción externos. Es recomendable que sean personas que no tengan responsabilidad directa con los alumnos. Por ejemplo el personal de administración.

Es importante tener, en lugar visible por todos, una lista de teléfonos de emergencias.


Responsables de desconectar las instalaciones

En algunas situaciones de emergencia, como un incendio por ejemplo, es necesario desconectar una serie de instalaciones. Por ello es muy importante determinar qué personas tienen que asumir estas tareas. Nosotros proponemos a las siguientes actuaciones según el perfil profesional de los trabajadores de los centros educativos.

Instalaciones a desconectar

Persona responsable

Ascensores y montacargas

Conserje

Suministro eléctrico

Conserje

Gas

Personal de cocina

Además el conserje, o la persona que se designe, deberá abrir las puertas exteriores del colegio, que generalmente se encuentran cerradas durante horario lectivo, con el fin de facilitar la salida de los ocupantes del centro durante la evacuación del mismo.

Profesorado
Deberá mantener al alumnado en orden, comprobar que puede realizarse la evacuación, cerrar puertas y ventanas del aula, contar a sus alumnos en el punto de encuentro e informar al Jefe de emergencia.

 

FORMACIÓN DE LOS TRABAJADORES

Una vez definidas y asignadas las funciones de los trabajadores de los centros educativos, en relación al plan de autoprotección, no podemos quedarnos en una asignación formal y teórica de dichas funciones. Es imprescindible una  adecuada formación, teórica y práctica,  que capacite a estos equipos de emergencia a una adecuada y efectiva actuación,  si ésta llegase a ser necesaria.

Las características generales que debiera tener esta formación, las podemos resumir en los siguientes puntos:

  • Teórica: Con las funciones y responsabilidades en la materia, además de las normas básicas de evacuación. Esta formación teórica se debe completar con una ficha, en la que queden recogidas por escrito,  las funciones concretas a realizar. (ver)
  • Práctica: Es recomendable la formación práctica en determinados aspectos como:
    • tilización de extintores.
    • Primeros Auxilios.
    • Etc.
  • Esta formación  debe ser reciclada y recordada periódicamente:
    • Para recordar las funciones y obligaciones de cada componente.
    • Para comprobar que no haya habido cambio entre las personas que componían los equipos de emergencia.