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RIESGOS RELACIONADOS CON LA ERGONOMÍA Y PSICOSOCIOLOGÍA bullying La palabra “bullying” en inglés significa maltrato e intimidación entre iguales. En el colegio, y en otras actividades de nuestra sociedad, se dan situaciones de acoso. En las que algunos alumnos intimidan y humillan a otros compañeros que son más débiles o vulnerables. Se considera maltrato a “toda acción reiterada a través de diferentes formas de acoso u hostigamiento entre dos alumnos/as o entre un alumno/a y un grupo de compañeros, en el que la víctima está en situación de inferioridad respecto al agresor o agresores” A veces se interpreta como bullying situaciones de conflicto o peleas puntuales entre iguales. Éstas, aunque reprobables, no son situaciones de bullying. Ya que para que sean consideradas como tal debe haber un componente de repetitividad en el tiempo, así como una intención premeditada de producir daño. Del mismo modo hay que distinguir el maltrato o bullying de conductas antisociales o criminales como agresiones con armas punzantes o agresiones sexuales. Hechos que deben ser inmediatamente denunciados a la policía. Diferentes tipos de maltrato:
Es normal que muchas veces se den varios tipos de maltrato a la vez, aunque se ha detectado que los agresores varones tienden al maltrato físico y verbal, mientras que las maltratadoras femeninas tienden a un tipo de bullying psicológico y moral. Elementos o participantes en las situaciones de maltrato escolar En las situaciones de bullying entran en juego los siguientes miembros:
Características personales de agresores y víctimas La personalidad del que agrede suele ser la de un alumno conflictivo, agresivo y con carencias afectivas a nivel familiar. Suelen ser personas que se están desarrollando en un ambiente hostil, poco idóneo para sentir aceptación, cariño y paz y, por ello, actúan desde su rutina de manera agresiva haciendo daño a los que no merecen sufrirlo. Algunos de estos niños agresores acabarán siendo jóvenes resentidos con la sociedad en la cual terminarán incluso delinquiendo. La personalidad del agredido , más difícil de precisar y que no justifica que sea objeto de vejaciones, suele ser la de un niño identificado como víctima, débil, inseguro y con bajos niveles de autoestima. Se caracterizan por falta de competencia social, la cual se refleja en una carencia de asertividad; es decir, dificultad para saber comunicar sus necesidades. Posiblemente sea un niño sobreprotegido en el ámbito familiar. A pesar de todo lo expuesto cualquier alumno/a, que no tenga el amparo de sus compañeros, puede acabar siendo víctima de maltrato. Cualquier razón es suficiente para convertirse en víctima:
Consecuencias para la víctima Quien sufre maltrato, suele sentirse solo, infeliz y atemorizado, perdiendo la confianza en sí mismo y en los demás. El bullying produce un elevado estrés psíquico, con graves repercusiones que desembocan en fracaso escolar, miedos físicos y psicológicos y una anulación de la personalidad e identidad del niño/a, llegándose en casos extremos a tendencias suicidas. Indicios de un posible bullying Los niños tienen la habilidad de esconder sus sentimientos y puede ser muy estresante y desconsolador para sus progenitores descubrir que sus hijos están sufriendo bullying en el colegio o en otras actividades sociales. Hay toda una serie de signos y comportamientos, que se salen del comportamiento habitual, y que pueden ser indicios de un posible maltrato.
Las manifestaciones de alguna de estas conductas no siempre se deben a situaciones de maltrato, por lo que es esencial hablar con nuestros hijos para tratar de conocer lo que les está ocurriendo. Indicios que nos pueden llevar a pensar que un joven es un posible maltratador
Dónde ocurre el bullying Suele ocurrir en zonas libres de personas adultas, siendo los lugares más frecuentes: lavabos, entre clases, en el recreo o la salida de clase. Influencia del contexto familiar Tiene una gran e indudable importancia para que los alumnos aprendan valores morales, habilidades sociales y otro tipo de aspectos que le van a favorecer o perjudicar para adquirir y desarrollar el rol de “agresor” o el rol de “agredido”. Los padres deben de tener una actitud emotiva buena y sólida hacia su hijo, haciéndole sentirse amado y respetado. Así su personalidad será firme y desarrollará una elevada autoconfianza. Por otra parte de padres violentos saldrán, probablemente, hijos violentos, que tenderán a imitar este tipo de comportamiento. Consejos para la educación de los hijos:
Papel de la escuela Los profesores, y el personal no docente de los centros educativos, al pasar mucho tiempo en contacto con el alumnado pueden detectar situaciones reales o indicios de bullying. Es necesario detectar y tomar medidas en las primeras etapas de la aparición de este comportamiento, para actuar con antelación a que el problema sea excesivamente grave e irreversible. Pero a la vez que la escuela tiene la obligación de proteger la integridad física y moral de sus alumnos, también es cierto que muchas veces no poseen los suficientes recursos humanos ni materiales, en forma de herramientas útiles, para detectarlos. Así, debido a esta escasez de recursos de los que estamos hablando, ocurre que la falta de actuación o intervención en los casos de bullying, muchas veces de difícil diagnostico e incluso de difícil comprobación, se confunden con negligencia profesional. Esto está provocando que muchos padres de alumnos que han sufrido bullying denuncien al centro escolar, e incluso al profesor en particular, por permitir que su hijo haya sido objeto de abusos en la escuela. Es posible que pueda existir algún caso aislado donde haya podido concurrir la circunstancia de una negligencia profesional, pero no es imaginable, y es completamente inaceptable, que el colectivo de la enseñanza sea estigmatizado y culpabilizado por la existencia de bullying en la escuela. Obviamente los profesores tienen la obligación de observar, detectar y actuar en situaciones de bullying, y deben esforzarse en ello –cosa que la mayoría de ellos, por no decir todos, han hecho siempre-, pero de ninguna manera pueden ser considerados culpables si, haciendo lo posible, no logran evitar dicho comportamiento. No parece razonable que un caso de bullying, ocurrido en el los servicios del centro durante el recreo, pueda ser achacable a la negligencia del profesor que vigila a los quinientos alumnos que están allí jugando al mismo tiempo. Para ello es necesaria la colaboración de toda la comunidad educativa: profesores, padres, equipo directivo y la propia administración educativa en la creación de protocolos legales y mecanismo de actuación en este tipo de casos. Promoción de la convivencia en centros educativos En el origen de todos los casos de violencia está la dificultad que tienen las personas para coexistir de manera armónica en sociedad. Por eso es fundamental, tanto en la sociedad como en la escuela, establecer unas normas generales de comportamiento que sirvan de eje vertebrador de la convivencia en una sociedad democrática y plural. Por ello consideramos necesarias las siguientes prácticas tendentes a mejorar la convivencia en los centros educativos:
Los centros educativos juegan un papel fundamental en la creación y transmisión de valores democráticos, en los que la tolerancia y el respeto a la pluralidad son un derecho irrenunciable de todo individuo. Esta tarea requiere un elevado, e imprescindible apoyo social. Querer delegar exclusivamente en la escuela toda esta responsabilidad supone una exigencia desproporcionada que excede las posibilidades reales de actuación institucional. Actuación en caso de bullying Recomendamos, de forma general, los siguientes pasos de actuación en caso de tener sospechas de que un alumno/hijo está sufriendo acoso o maltrato escolar:
Medidas preventivas 1. Campañas de concienciación a los alumnos sobre los derechos de las personas.
2. Campañas de información sobre qué es el bullying. Hay muchos casos en la que los propios alumnos no saben que está haciendo o sufriendo bullying, sobre todo en las primeras etapas. (ver supuesto para detectar el bullying en la escuela ). 3. Formación en técnicas de resolución de conflictos y tolerancia. A continuación mostramos algunos links donde podemos encontrar ejemplos de algunas de estas técnicas:
4. Consejos para los alumnos que sufren bullying:
5. Consejos para padres cuyos hijos realizan maltrato:
6. Elaboración y aplicación protocolos para la detección del bullying (ver supuesto para detectar el bullying en la escuela ). 7. Elaboración y aplicación de protocolos de actuación en casos de bullying. Desde nuestra organización sindical estamos demandado a las autoridades educativas la creación de protocolos de actuación en diferentes temas importante para el sector educativo, entre los cuales está el de procedimientos de actuación en casos de bullying. Estos protocolos, a espera sean elaborados por la Administración competente, deben tener los siguientes rasgos generales: · Sensibilización a la población en general , y a la comunidad educativa en particular, sobre el problema del maltrato escolar. · Diseño de protocolos: o Fáciles de manejar y cumplimentar. o En los que se recojan los signos e indicios que sugieren una situación de maltrato y el grado de urgencia que la situación puede requerir. o Pautas de actuación a los profesionales de atención directa a estos menores (pediatras, profesores, asistentes sociales…). · Creación de equipos especializados: o Que establezcan criterios de valoración y desarrollen recursos que permitan actuaciones eficaces y coordinadas (Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, organismos encargados de la protección a la infancia, fiscales y jueces). o Que establezcan la necesaria coordinación, especialmente entre la Justicia y los Servicios Sociales. o Que proporcionen atención especializada, permanente y de actuación inmediata en casos de maltrato infantil.
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Defensor del menor de Madrid
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